martes, 16 de junio de 2009

Tango

Aunque la ocasión merezca un poema
esta noche no pienso versar un tango;
el baile es más hermoso que las palabras
y me niego rotundamente a bailar.

Lo que sí que puedo hacer es morder los zapatos
y memorizar el vuelo en espiral de las faldas,
también puedo ser el milímetro que separa los cuerpos:
esa nada intacta donde fluyen a miles los electrones.

Y no participar de las manos,
y ser el voyeur que discute sus distancias,
y ser la aguja sobre el alfiler de los tacones
y amedrentar para el tango las lejanías.

No me voy a bailar de decirlo,
esta noche, como tantas otras, paso de explicarme,
deberíais haberlo visto vosotros,
cansa esto de jugar a la estrofa.

El tango es una cosa;
escribirlo es sólo
el acordeón.

1 comentario:

Unknown dijo...

Hola soy el Ernesto de la importacia de llamarse...jeje no si te acordaras de mi, bueno de cirte que espero te valla muy bien que ya tienes un fan asi que si quieres tomamos un cafe un dia de estos