miércoles, 5 de enero de 2011

Carta abierta a Isel

Mi pequeña y hermosa Isel:

yo te quiero con la gracia de los vientos y con el rencoroso manantial de la lascivia. Mi querida Isel, yo te amo más allá de las lagunas del tiempo y por encima de los recursos del planeta.

Cada vez que, por ejemplo, abres la puerta de casa y yo ya estoy dentro, siento en el corazón una súbita respuesta a tu entrada y entonces el mundo cobra el sentido necesario para sentirme coherente dentro de su náusea. Cada vez que, por tanto, abres la cremallera de mi cuerpo y mi cuerpo se enternece y te siente y eres y te soy, entonces una amalgama de lepidópteras me recorren el desnudo para ser tuyo antes, incluso, de existirte.

Mi pequeña y hermosísima Isel, toda mi poesía procede de ti antes incluso de que tú existieras en las entrañas de mis hogueras.

Yo tengo en los vasos una clara devoción por recortarte tira a tira de piel por encima de las encimeras de las despensas de la suerte. Ya no bebo tanto como antes, mi pequeña y ensimismada musa, desde que te has dado cuenta de que te lo has bebido todo por mí, todo.

Y ahora que madrugo para pintar con la suerte de los labios el eclipse de tus ojos, clamo al cielo el eterno gozo por abarcar la omnipotente fuerza de tu tacto.

Así que ahora que la poesía no existe pues eras tú toda, ahora que la pintura no existe, pues eras tú toda, en el calzar de los huecos queda el altavoz de mi nada, toda puesta para ti, toda puesta para nadie.

Ten la paciencia necesaria para saberme.

Ten la paciencia necesaria para aguantar mis súbitas amalgamas de artista.

Ten la paciencia de mi poeta peleado con mi ingeniero, peleado con mi maestro, peleado con mi pintor, peleado, a su vez, con las rabietas consabidas del mundo.

Ten paciencia con mi eco.

Te amo.

Tuyo, nunca, es decir, siempre, es decir, nunca...

Nino.

1 comentario:

Juana Margarita Guerrero Garnica dijo...

Nino...como te dije cuando hablamos, no sabés la alegría que me da ver que estás bien después de todo y a pesar de todo;

qué alegría me da que al final yo tuviera razón y ahora pueda decir "te lo dije!",

qué alegría me da que te encontraras con una vecina centroamericana y que te cambiara la forma de ver las cosas, el mundo...la vida :D

No fue sino hasta hoy que pude pasar a leerte de nuevo desde la última vez que lo hice y Nino, definitivamente tenemos MUCHO de qué hablar...me hiciste llorar hoy con todo lo que leí y no había leído antes...fue como un reencuentro conmigo misma, con mi yo de ahora y el de hace 2 años, con mi yo que te conoció a tí y a otros en persona cuando decidí ir a tu tierra...lloré y fue como catarsis...me había estado negando muchas cosas (que seguro has de saber ya por dónde van) y hoy al leerte, al fin saqué todo (o casi todo...creo):)

Tengo bien presente tu voz diciéndome a mí y a alguien que ni mencionaré porque ya no me vale la pena "es que los veo juntos y no me lo puedo creer..."(y el resto de la oración, que me lo reservo para cuando hablemos)...y ahora quisiera tenerte enfrente, con vino y cigarrillos para decirte a tí: "Nino, yo sí me lo puedo creer, y me alegro de que sea alguien tan especial a quien te encocntraras, alguien que entiende el valor de haber encontrado a una persona tan especial como sos vos".

Un abrazo mi amigo, te tengo bien grabado en el corazón desde que te conocí y soy feliz con verte feliz!