sábado, 6 de febrero de 2010

Ser blusa para el pomo


Dime si es o no enfermizo
querer de ti no tus ojos
sino los que haces que yo dibuje
y no ser yo para ti, sino la toalla
que te espera el desnudo,
la taza que te espera el vaho
con que dibuja al frío los fantasmas
o la ropa que te arropa las tropas
que me tienen sitiado.


Es o no locura
querer matarte
para saber si eres real,
intuir la onda expansiva
que de tu arrastre me llevara
al estertor de los cuadros vacíos
donde un día estuviste
hasta que tu ausencia
firmó en sus esquinas
mi nombre.


Venga, dime si es enfermizo o no
este llenarte de ejércitos
que me apuntan la inocencia
hasta hacerme blanco en la soledad.


Si es así
mañana pido la baja
por querer ser toalla,
por querer ser tazón
y ser blusa para el pomo.


Enfermizo o no
exijo tu extirpación,
no se puede vivir con los síntomas
de colmenas sin reina
y aguijones para el ojo.


Pues cada vez que toso
la sangre se me llena de pañuelos,
y en los aires eres efervescencia
de nubes que moquean, que mosquean
a los insectos.


Ya está,
para que te vayas
beberé leche con enjambres
y multiplicaré por diez
los reposos.


Tengo demasiados posos
de ti.

1 comentario:

Verónica dijo...

Sí, yo creo que es una enfermedad. Reconozco los síntomas. Igual puedes robarte algo en el Puerta de Hierro y si funciona, me cuentas... (si todo fuera ciencia...)

Ahora en serio, me ha gustado de verdad el poema.